Feliz navidad a todos mis lectores, seguidores y amigos que visitan mi blog..

Rosalia se encargo de cocinar la salsa para la pizza y el budín para el postre... la verdad, la chica cocina ¡¡muy rico!!...


Comimos en el balcón, bajo los fuegos artificiales que daban cuenta del festejo por la sentencia a aquellas personas que participaron en la última dictadura argentina cometiendo delitos de lesa humanidad, lo cual también se convirtió en un motivo de festejo para nosotros. La justicia llego tarde, pero por lo menos llegó.
Particularmente no soy muy fanática de estas fiestas, ya que considero que cada vez se vuelven mas una oblación antes que un motivo para estar con la familia. Todo se ha vuelto un comercio, lo que por un lado suena positivo porque levanto las ventas, abre fuentes de trabajo, etc. y por otro sería bueno entender que lo mas importante no es recibir el mejor regalo, sino estar con la familia, compartir con aquellas personas que casi nunca vemos.
Soy una chica muy familia y a veces por falta de tiempo no puedo ver a mis parientes con la frecuencia con la que querría, y es que la vida a medida que vamos creciendo nos va poniendo más y más obligaciones en el camino y inconscientemente el contacto se va perdiendo poco a poco.
Estos últimos días del año decidí pasarla bien, no iba permitir que este año terminase siento la cagada que fue. (jejeje):
El martes pasado, me juste después de siete meses más o menos de no vernos, con mi amigas. Hicimos una cena para festejar fin de año, el cumple de la Rosi, el haber terminado el año académico y sobre todo el haber rendido bien unas materias que nos tenían como locas (¿mas aún? ¿será posible?). Luego de cenar fuimos a Shanghai, un pub de Santa Fe,donde jugamos al pool hasta las 4 de la mañana. Fue algo raro porque nunca habíamos jugados, lo que volvió la situación mas divertida aún, ya que todas eramos principiantes y debíamos ingeniarnos para embocar las bolas... jejejeje (decí que teníamos unos profesores por ahí que de vez en cuando tiraban unos consejos)

Rosalia se encargo de cocinar la salsa para la pizza y el budín para el postre... la verdad, la chica cocina ¡¡muy rico!!...


Comimos en el balcón, bajo los fuegos artificiales que daban cuenta del festejo por la sentencia a aquellas personas que participaron en la última dictadura argentina cometiendo delitos de lesa humanidad, lo cual también se convirtió en un motivo de festejo para nosotros. La justicia llego tarde, pero por lo menos llegó.
En noche buena hicimos una cena intima, algo tranqui, junto a las personas que mas amo en el mundo: mi vieja, mi hermano y mi abuela. Pasada las 00 horas vinieron a brindar uno vecinos. Sin embargo lo que mas me gusto sucedió a la tarde, cuando fui a visitar a mi ahijado, a mi gordito preferido, hace como dos meses que no lo veía, así que se imaginaran la ansiedad que tenía por verlo.
Bautista esta grandicimo, le están saliendo los dientes y intenta pararse, cosa que me hace suponer que va a caminar antes de cumplir el año. ¡es increíble como pasa el tiempo!
Aunque la navidad no es mi fiesta preferida, esta bueno saber que otra vez podemos alzar las copas y proponer paz, amor y todas esos valores canónicos que forman parte de nuestro vocabulario brindesco y que rara vez se cumplió, pero bueno, la idea de cambio siempre está presente, y por algo se empieza.


















